Según la nueva ley, Chile establece uno de los santuarios balleneros de mayor extensión marítima para las 43 especies de cetáceos que surcan aguas jurisdiccionales, poco más del 50% de las especies conocidas a nivel mundial.
Tohá confía en que el perfil de turista que visita Chile —“exclusivo, con recursos, al que le gusta planificar el viaje y al que la crisis no le ha afectado”— se sentirá atraído por la posibilidad de presenciar un espectáculo natural como son las ballenas nadando en libertad. En medio de una Patagonia “más verde” que la argentina, las ballenas se podrán ver en un entorno menos común, eso es, nadando entre fiordos y acantilados con vegetación.
Tohá reveló que el objetivo de la industria turística chilena a largo plazo consiste en conseguir una cifra anual de tres millones de visitas para el año 2010.
Fuente: http://www.hosteltur.com