Futura International Airways, que posee un 20% de la compañía chilena de vuelos charter, perdió su licencia de vuelo por no estar en condiciones de garantizar sus operaciones aéreas debido a la grave crisis que la afecta.
Incierto es el futuro de la aerolínea chilena de vuelos “charter” Principal, luego que ayer el Ministerio de Fomento español anunciara que ha retirado la licencia de vuelo a Futura International Airways —compañía matriz de la empresa chilena— hasta 2009. La compañía aérea hispana, una de las de mayor crecimiento en su tipo en Europa— emitió una carta pública donde reconoce que “se han preparado varios planes de viabilidad”, pero “todos se han visto frustrados”.
La raíz de la crisis se encuentra en una combinación compuesta por el alto precio del petróleo y la pérdida de clientes europeos y mercados fundamentales para el negocio de Futura, lo que ha llevado a que sus trabajadores estén pidiendo soluciones y la mediación del Gobierno para dar una salida laboral si finalmente la empresa cierra. El Ministerio de Fomento procedió a suspender la licencia de Futura ante la falta de garantías para cumplir sus compromisos y ejecutar el mantenimiento necesario para la seguridad de sus operaciones aéreas.
Un análisis de las autoridades españolas determinó, en base a los datos facilitados por la compañía, que Futura no está capacitada para cumplir los compromisos con sus pasajeros y ejecutar el mantenimiento necesario para la seguridad de las operaciones. Sin embargo, dejó abierta la puerta que, que si en un plazo “razonable” —antes del 1 de enero de 2009, periodo en que expira la licencia de explotación ahora suspendida— acreditase que vuelve a cumplir con “todas las condiciones y requisitos exigidos por las normas comunitarias de aplicación”, la medida podría ser levantada.
Futura International Airways había iniciado un proceso de expansión hacia otros mercados más allá del europeo, lo que la llevó a participar en la propiedad de compañías latinoamericanas como Air Dominicana y Aerolínea Principal (Chile), donde Futura poseía el 20% del capital y aportaba los aviones que integran su flota. Para la temporada de verano 2008-2009 Principal tenía contemplado operar un Boeing B737-300, un Boeing 737-400 y un Boeing 737-800, el último de los cuales debía ser transferido desde España por Futura.